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Sanlúcar es de cine
 
 
 
 
 
 
 
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13 de Mayo de 2009

Imagen activaSanlúcar es de Cine IV: “El Mago de Oz”

José Luis Zarazaga.-En estos días que ya anda uno cansado de campañas de olor a feria, que no quiere decir olor a orines,  auditorías que no conducen a ningún lado, planes E y Proteja, amén de publicidad engañosa sobre la demolición del Mercado de Abastos, me dio por curiosear la hemeroteca de este nuestro medio:” Sanlúcardigital” y me vino a la memoria  como el  pasado 18 de abril me sorprendió gratamente el pequeño artículo publicado por una colaboradora, en este nuestro foro, donde digámoslo así se puede debatir libremente: “la mala gestión del Medio Ambiente en Sanlúcar”.

Comenzaba la introducción con un párrafo, que en verdad resume a la perfección lo que es el interés y el cuidado que se le presta al medio ambiente en nuestra localidad: “Mi tema a expresar es Medio Ambiente, o mejor dicho, la carencia del cuidado y respeto por él, en ésta Ciudad, por parte de algunos ciudadanos y principalmente de la Corporación Municipal, ya que son los responsables elegidos por el pueblo democráticamente.”.    

Haciendo un poco de historia y revisando la hemeroteca podemos releer el comentario escrito por este su humilde colaborador:http://www.sanlucardigital.es/index.php?option=com_content&task=view&id=2695&Itemid=112   Ciertamente tenía esperanzas de que algo hubiera cambiado en nuestra localidad, pero mis ilusiones acabaron frustradas cuando en estos días he comprobado el  brutal asesinato  que se  ha perpetrado con  los arces situados en la Avenida de Huelva, concretamente más de cien ejemplares, algunos con 20 años de antigüedad.  

Volviendo a repasar la historia, vinieron a mi memoria las vicisitudes transcurridas por dicha zona, aún recuerdo cuando aquello era una pequeña carretera franqueada por moreras y vallados de tunas, las cuales se extendían por todas las calles de Bonanza.  

Un día, hace ya más de treinta años,  alguien aduciendo a un progreso que nunca llegó, introdujo las máquinas y arrebató de un plumazo todo lo que era verdor y naturaleza. La avenida como tal ha estado languideciendo durante muchos años, víctima del abandono y de los gamberros que sistemáticamente acaban tronchando todos los chopos que se iban sembrando.  

Como en un cuento, un día no muy lejano, algo cambió, parecía que  de repente se fue instalando una conciencia ecológica entre la población o que esos mismos gamberros habían pasado a pensar en verde. “Es que la marisma es muy sugestiva y la naturaleza da muy buenas lecciones y si no vayan por la Colonia que verán que bien se cría todo”, y  se empezó a respetar la arboleda recién sembrada   

Pero de repente como si el cuento hubiera llegado a su punto cumbre nos llegó la terrible Bruja del Norte. “que no, que no se trata de la Bruja del Mago de Oz, que se trata de nuestra terrible Delegada de Mal Ambiente”, los árboles creyeron que su suerte por un momento iba a mejorar, se apreciaba un cierto compromiso, hasta que no se sabe si aconsejada por otra malvada Bruja “la Bruja Gerente”, dijo: “hagamos el Camino de baldosas que llevará a nuestra querida Dorothi,  al País de Oz”.   

Llegados a este punto y como el resto de tan dramática historia ya lo conocéis, escuchad, dejad que sea vuestro oráculo. Dejad que os guie en un viaje hacia los confines de la imaginación. Dejad que os  cuente una historia.    Hace mucho, mucho tiempo, en una tierra remota, vivía una  alcaldesa en una hermosa ciudad, una ciudad verde, llena de árboles y de exquisitas fuentes burbujeantes cuyo susurro arrullaba a los ciudadanos por las noches. Puede decirse que tan sonriente alcaldesa tenía todo lo que se podía desear. Gozaba de buena salud, gozaba de un alto estatus, encanto y respeto, pero como mayor tesoro gozaba de la admiración de su pueblo que la había elegido democráticamente.    

Pero un día nuestra  pequeña alcaldesa Dorothy, que siempre va  acompañada de su perrito Toto, es transportada por un terrible tornado que va talando cada uno de los árboles desde Sanlúcar ,donde vive con sus concejales, hasta el Maravilloso Mundo de Oz,.”Osease Bonanza”, Una anciana, que se le identifica como la Malvada Bruja Gerente,  le explica a la muchacha ya víctima de un  espasmo ante tanta crueldad, que en dicho camino crecían unos malvados árboles que estaban destrozando el acerado y las canalizaciones, y que la mejor forma de convertir Bonanza en la Ciudad Esmeralda era arrancarlos de cuajo y quemarlos en la hoguera por herejes. Habían cometido el mayor de los crímenes, ya que levantaron parte del antiquísimo acerado con sus viejas raíces     

Una vez allanado el camino y llegados al .centro del territorio, nuestra Dorothy se encuentra la Ciudad  Esmeralda, “Bonanza City, ciudad sin ley”, lugar donde reside el poderoso mago  de Oz que es el inefable Luis García Garrido, siendo el único que puede ayudarla a regresar a casa. Para ir a la Ciudad Esmeralda deberá seguir el camino de baldosas amarillas y contará con la ayuda del Carril Bici que nunca se construyó.      

Una vez libre de los estorbos y de la leña caída, como rememorando un paseo por el Cementerio Nuevo, nuestra  pequeña Dorothy, se encamina feliz hacia su objetivo entablando amistad con un espantapájaros, un leñador de hojalata y un león cobarde, (perdonen ustedes una pequeña censura por mi parte, ya que si menciono quien representa a cada personaje le cierran el quiosco a Pepe, tengan consideración e imagínenselo ustedes, una pista el león deambula por la Colonia”), que al conocer los poderes del mago deciden acompañarla para solicitar lo que más ansían en este mundo, un cerebro, un corazón y valentía. Hasta recorrer toda la avenida,  pasarán por innumerables calles levantadas, donde cada uno de ellos destacará por las cualidades de las que creen carecer, inteligencia, bondad y valor, respectivamente. (Lo de creer me remito al cuento, yo ya no creo nada).      

Una vez llegan a la Ciudad Esmeralda el Mago de Oz les recibe individualmente, adoptando para cada una de las entrevistas diversas formas, indicándoles que sólo concederá sus deseos si derrotan a la malvada Bruja del Este. (Aclaración Valencia está el Este, pero es una simple coincidencia, no sean mal pensados).      Algo desanimados emprenden el camino de vuelta siendo derrotados todos menos Dorothy, que es  muy temida por la bruja del Este, por contar con la protección de la Bruja Gerente...       

La muchacha, inconsciente de su poder, es tratada como una esclava pero ante una tentativa de robarle su mágica simpatía por parte de la Bruja del Este, la derrota accidentalmente despojándola de su poder y desterrándolas a confines lejanos más allá de las jaras.    

Rescatados sus amigos, vuelven a Oz para obligar al gran mago Garrido a cumplir su promesa, pero cuál es su sorpresa al descubrir que en realidad es un farsante que llegó en globo años atrás, arrastrados por el viento de las consejerías, y que caído del cielo fue tomado por el  poderoso Mago Chaves. Sin embargo, construye un cerebro para el espantapájaros, un bonito corazón para el hombre de hojalata y da un bebedizo al león que le otorgará valor.

Para Dorothy reserva una sorpresa, la construcción de un globo con el que ambos se irán a otra casa. Desafortunadamente, justo en el momento del despegue Toto escapa, nuestra simpática alcaldesa Dorothy  intenta recuperarlo, y el mago parte sin ella hacia rumbos senatoriales.    

Descorazonada recibe el consejo de un guardián del palacio: “tal vez la buena y poderosa Bruja del mal Ambiente, pueda ayudarla. De nuevo se pone en camino y la bruja le indica que desde el primer momento poseía el modo de volver a casa, si acaba con todos los árboles de nuestro pueblo, se podrá trasladar donde desee. Con lágrimas en los ojos se cumple su cometido,  ordena talar todos los árboles de la avenida  y regresa a Sanlúcar donde sus súbditos embobados y anestesiados por Telesanlúcar  la reciben plenos de felicidad le imploran les levante un mausoleo sobre las ruinas del mercado de Abastos.    Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado y en este caso lo siento, ni vivimos felices, ni comemos perdices, eso solo ocurre en los cuentos, nunca en la política local.    

Todo cuento termina con un moraleja, pero creo que es mejor terminar con unas citas: “Alabado sea Dios, que ha dispuesto las cosas para que las anécdotas placenteras sirvan como instrumento para pulir la inteligencia y limpiar el óxido de nuestros corazones”. (Ahmad Al  - Tifashi, los Deleites del Corazón), “Todo es contable. Basta con empezar una palabra tras otra” (Javier Marías, Corazón tan Blanco)

 
 
 
 

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